Qué hacemos
Vosotros lo contáis, nosotros lo montamos
No os damos un editor: os damos una invitación terminada. Nos contáis vuestra boda una vez, por vídeo, y unos días después os llega el enlace.
Por dentro
Catorce cosas resueltas
Todo lo que, si no está en la invitación, acaba en un grupo de WhatsApp de ochenta personas preguntando a qué hora es la ceremonia.
- La apertura
- Un vídeo con vuestros nombres dentro, no encima. Es lo primero que ven.
- Un enlace para cada invitado
- Cada uno recibe el suyo y la invitación le saluda por su nombre.
- Confirmación por persona
- Quién viene, qué menú quiere y a qué es alérgico. Sin registrarse.
- El Excel para el catering
- Las respuestas, en una hoja que se manda tal cual a la finca.
- El itinerario
- Hora a hora, con la dirección copiable y el botón de cómo llegar.
- El autobús
- Quién lo coge, a la ida, a la vuelta, y dónde se sube.
- Dónde dormir
- Dos o tres opciones cerca, con precio y enlace.
- El dress code
- Con los colores puestos, no con una palabra que cada uno entiende a su manera.
- Vuestra historia
- Cómo empezó todo, con vuestras fotos entre los párrafos.
- Regalos
- Vuestro número de cuenta, dicho de una forma que no incomoda a nadie.
- La playlist
- Una lista de Spotify donde cada invitado mete su canción.
- Los buenos deseos
- Lo que os escriben. No se publica: se recoge en vuestro Libro de buenos deseos, para imprimirlo después de la boda.
- El álbum
- Si alguien hace una foto buena, la sube aquí. Todas en el mismo sitio.
- La canción
- Plan Con canción
- Compuesta para vosotros. Suena en la invitación y os la quedáis para la ceremonia.
No todas las bodas necesitan todo: una de treinta personas no necesita autobús. Cada plantilla ordena las secciones a su manera.
El proceso
Cómo va
De la videollamada al enlace terminado, cinco días laborables. Cambios ilimitados hasta que la publiquéis.
- 1
Elegís
Miráis las aperturas y decís cuál os pega. Si ninguna, se hace otra.
- 2
Hablamos
Videollamada de 20 minutos, gratis. Vuestra historia, vuestros colores, qué queréis contar.
- 3
La montamos
Nosotros la construimos entera. Vosotros no tocáis ningún editor.
- 4
La revisáis
Os mandamos un enlace privado. Se cambia lo que haga falta hasta que la publiquéis.
- 5
La mandáis
Un enlace por WhatsApp, uno por invitado. Las confirmaciones os llegan solas.
Después de publicarla
Vuestro panel
Lo que necesitáis mientras llegan las respuestas, y nada más: no os pedimos que hagáis de wedding planner, así que no hay mesas ni horarios que mantener.
Entráis con vuestro email: os llega un enlace y ya estáis dentro. Sin contraseñas.
Invitados
Toda la lista, cada uno con su enlace personal. Quién viene, quién no y quién falta, según llega, con su menú y sus alergias. Y la lista impresa en un clic, por grupos y con casillas.
Libro de buenos deseos
Un QR para que los invitados os dejen sus deseos. Elegís los favoritos y, después de la boda, os lo descargáis en PDF para imprimirlo como regalo.
Avisos
Cada confirmación, cada deseo y quien cambia su respuesta, al momento o en un resumen diario, por email o al móvil.
Pedir un cambio
Escribís qué queréis cambiar, con una foto o señalando la sección. Veis cuándo lo recibimos, cuándo está en curso y cuándo está hecho.
En directo
La pantalla del salón con las fotos y los mensajes de los invitados, el QR y la descarga de todo.
Se contrata aparte, 89 €. Si no lo tenéis, lo veis en gris con un candado y una vista previa.
El diseño
Los colores y las animaciones, más serenas o más de cine. Lo veis en vivo mientras lo cambiáis, y siempre se lee bien.
El día de la boda
En directo
Un QR en cada mesa. Los invitados suben fotos, vídeos y mensajes desde su móvil, sin app ni registro, y todo va saliendo en la TV del salón con fundidos lentos. Al día siguiente os lo descargáis entero.
89 € · 179 € gestionado · incluido en Estudio
- 1
Un QR en cada mesa
Os damos las tarjetas listas para imprimir. Con el Gestionado, os llegan ya impresas.
- 2
Lo escanean y suben
Fotos, vídeos de hasta 30 segundos y mensajes. Sin app, sin registrarse, sin contraseñas: se abre en el navegador del móvil.
- 3
Aparece en la pantalla
En la TV o el proyector del salón, foto a foto con fundidos lentos. Los mensajes salen en tarjetas, con letra de invitación.
- 4
Vosotros decidís qué sale
Podéis aprobar cada foto antes de que salga, o dejar que entren solas y ocultar la que no os guste con un toque. Desde el móvil, en plena fiesta.
- 5
Al día siguiente, todo
Lo descargáis entero en un ZIP, ordenado. Sigue online un año después de la boda.
Qué hace falta en el salón
Una TV con HDMI y un portátil, o un Chromecast.
La pantalla es una página web a pantalla completa con su clave: se abre y empieza. Los invitados suben con sus propios datos, así que el wifi del salón ayuda pero no es imprescindible. Con el Gestionado lo configuramos y lo probamos antes con el local; si no hay TV, el alquiler se presupuesta aparte.
- Privado
- No sale en Google. La pantalla se abre con una clave que solo tenéis vosotros.
- En la Unión Europea
- Las fotos se guardan en servidores de la UE, en Irlanda, y viajan cifradas.
- Con fecha de borrado
- Pasado el plazo se borran solas. Si queréis más, 19 € por cada año.
Lo que no tiene nadie más
Una canción que no existía antes de vuestra boda.
La compone Dedícalo con vuestra historia dentro. Suena en la invitación cuando el invitado le da al sonido, y os la quedáis en alta calidad para que suene en la ceremonia.
Va en el plan Invitoo con canción, 249 € con IVA. Ver qué más incluye
Lo que se pregunta siempre
Mi abuela no se aclara con el móvil. ¿Va a poder abrirla?
Sí. Es un enlace: se toca y se abre, como una foto de WhatsApp. No hay que instalar nada, ni registrarse, ni acordarse de ninguna contraseña. La letra es grande y los botones también, a propósito: en una boda española, uno de cada tres invitados pasa de sesenta y cinco años.
¿Y si mi abuela no tiene WhatsApp?
Le llega en papel. Hacemos tarjetas impresas con un QR que abre la misma invitación, desde 2,50 € la unidad (mínimo 30). Y si no tiene móvil, cualquiera puede confirmar por ella desde la invitación: su nieta, vosotros o quien le lleve la tarjeta.
¿Quién ve la lista de invitados?
Vosotros, desde vuestro panel. La invitación no aparece en Google y cada invitado solo ve su propio enlace, no los demás. Usamos los datos para la boda y para nada más, no se ceden a nadie, y cuando ya no los necesitéis los borramos si nos lo pedís.
¿Tenemos que montarla nosotros?
No, y ésa es toda la diferencia con las plataformas de veintinueve euros. Ahí os dan un editor y el trabajo es vuestro. Aquí nos contáis vuestra boda una vez, la montamos entera, y vosotros solo decís qué cambiar.
¿Qué pasa si queremos cambiar algo?
Hasta que la publiquéis, cambios ilimitados. Y si después cambia algo de la boda —una hora, un lugar, el cóctel que pasa dentro porque llueve— lo actualizamos y el enlace sigue siendo el mismo: todo el mundo ve lo nuevo sin reenviar nada.
¿Qué es lo de la canción?
Una canción original, compuesta para vuestra boda y con vuestra historia dentro, por Dedícalo. Suena en la invitación cuando el invitado le da al sonido, y os la quedáis en alta calidad para ponerla en la ceremonia. Va en el plan Invitoo con canción.
¿Puede estar en varios idiomas?
Sí, con un selector arriba. El plan con canción lleva dos idiomas, el Estudio los que hagan falta, y cada idioma extra son 39 €.
¿Necesitan los invitados una app?
No. Escanean el QR de su mesa con la cámara del móvil y se abre una página en el navegador. Ni app, ni registro, ni contraseña: eligen la foto, el vídeo (hasta 30 segundos) o escriben un mensaje, y ya está. Funciona en iPhone y en Android.
¿Qué hace falta en el salón?
Una TV con HDMI y un portátil, o un Chromecast. La pantalla es una página web a pantalla completa: se abre, se pone la clave y empieza. Con el Gestionado lo configuramos y lo probamos antes con el local; si el salón no tiene TV, el alquiler se presupuesta aparte.
¿Y si alguien sube algo inapropiado?
Lo quitáis con un toque desde el móvil y desaparece de la pantalla al momento. Si preferís ir sobre seguro, activáis la moderación previa: nada sale en la TV hasta que alguien de confianza lo aprueba. Puede ser uno de vosotros, un amigo o vuestra wedding planner.
¿Qué pasa si se cae el wifi del salón?
La pantalla sigue pasando las fotos que ya tiene, y en cuanto vuelve la conexión recoge las nuevas. En el móvil, si una subida se corta, se puede volver a enviar sin que se duplique. Y como cada invitado sube con sus propios datos, el wifi del salón no es imprescindible.
¿Dónde se guardan las fotos?
En servidores de la Unión Europea, en Irlanda, cumpliendo el RGPD. No son públicas: cada foto se sirve con un enlace que caduca a los pocos minutos, la galería no aparece en Google y la pantalla se abre con una clave que solo tenéis vosotros. No las usamos para nada más que vuestra boda.
¿Cuánto tiempo se guardan?
Con En directo, un año después de la boda; el álbum de la invitación, un año. Antes de que pase el plazo, lo descargáis todo en un ZIP desde vuestro panel. Si queréis que siga online más tiempo, son 19 € por cada año más.
¿Y los niños que salen en las fotos?
Las fotos son de la boda y se quedan en la boda: privadas, fuera de Google y borradas al terminar el plazo. Podéis activar la moderación previa para que nada salga en la pantalla sin pasar por vosotros, y cualquier familia puede pedir que se quite una foto en la que sale su hijo: se retira de la pantalla y de la galería. Lo que no podemos controlar es lo que cada invitado guarda en su propio móvil.
¿Qué es el Libro de buenos deseos?
Un QR que ponéis en las mesas o en la entrada. Los invitados lo escanean, escriben su nombre y un deseo, y ya está: sin app y sin registrarse. Se juntan con lo que os escriben en la invitación y en En directo. Desde el panel elegís vuestros favoritos y, después de la boda, descargáis «Nuestro libro de buenos deseos» en PDF para imprimirlo como regalo. Va incluido en todos los planes.
¿Qué hay en vuestro panel?
Los invitados con sus confirmaciones, menús y alergias, la lista para imprimir en un clic y el Excel del catering; el Libro de buenos deseos; los avisos, al momento o en un resumen diario; «Pedir un cambio», para pedirnos lo que queráis cambiar y ver en qué estado está; En directo, y el diseño de la invitación, con los colores en vivo. Lo que no tengáis contratado no se esconde: se ve en gris, con un candado y una vista previa. No os pedimos que hagáis de wedding planner: nada de mesas ni de horarios que mantener.
¿Y si queremos cambiar algo cuando ya está publicada?
Desde el panel, en «Pedir un cambio»: escribís qué queréis cambiar y, si ayuda, adjuntáis una foto o señaláis la sección. Veis cuándo lo hemos recibido, cuándo está en curso y cuándo está hecho, y os avisamos al terminar.
El primer paso
Contádnoslo
Veinte minutos por vídeo, sin presupuesto por delante y sin compromiso. Nos contáis cómo es vuestra boda y os decimos qué haríamos con ella.